Blog de Terapias Vigo

Eventos, novedades, consejos espirituales... ¡y mucho más!

TENEMOS QUE APRENDER A RELACIONARNOS MEJOR

Cada vez nos acostumbramos a relacionarnos únicamente con personas que nos resulten «cómodas», que piensen parecido a nosotros, y que no cuestionen demasiado nuestra forma de ver el mundo para evitar así cualquier tipo de incomodidad, es que claro poco a poco vamos creando espacios cada vez más homogéneos donde apenas hay lugar para el desacuerdo , para la diferencia o para aquello que nos incomoda, y sin embargo que curioso porque precisamente el crecimiento real rara vez ocurre ahí en la comodidad, sino que ocurre en la incomodidad.

Muchas veces crecemos precisamente cuando nos encontramos con perspectivas diferentes, cuando escuchamos ideas que desafían las nuestras, o cuando nos relacionamos con personas que ven la vida desde otro lugar, es que además últimamente en mi propia vida cotidiana escucho mucho todo el rato eso de : «quiero gente que me sume» , y aunque entiendo perfectamente lo que hay detrás de ese tipo de frases, a veces me preguntó sino estaremos empezando a medir los vínculos en términos de utilidad , como si las personas tuvieran que aportarnos algo constantemente para merecer un lugar en nuestras vidas, siento que vivimos en una época donde hablamos mucho de poner limites, de proteger nuestra energía y de rodearnos de personas que constantemente nos sumen y aunque todo eso tiene una parte profundamente valiosa a veces me pregunto sino estaremos llevando alguna de estas ideas demasiado lejos porque los seres humanos somos seres complejos y no somos seres perfectos tenemos heridas, miedos, días malos, contradicciones, incoherencias, y momentos en los que no sabemos muy bien como sostenernos ni como sostener a los demás.

Me preocupa honestamente que poco a poco estemos construyendo vínculos cada vez más condicionados a la comodidad, que permanezcamos cerca mientras el otro esté bien, mientras el otro es divertido, mientras nos inspira mientras nos aporta algo, pero que nos alejemos cuando aparezca la tristeza , la diferencia, la incomodad, o el conflicto , porque claro que hay vínculos y relaciones que hacen daño y de las cuales es necesario alejarnos , claro que hay dinámicas abusivas que no debemos tolerar, pero una persona pasando por una mala racha no es una persona tóxica, una persona confundida no es una persona tóxica, una persona que piensa diferente a nosotros no es una persona tóxica.

Y quizá una de las cosas más humanas que podemos ofrecer hoy no es tanto tener siempre la razón o rodearnos únicamente de quienes encajan con nosotros, quizás sea aprender a permanecer , a escuchar sin intentar corregir, a tolerar la diferencia sin sentirla como una amenaza constante, a seguir viendo humanidad en el otro incluso cuando no nos resulta cómodo , tal vez el reto de nuestro tiempo no sea solo aprender a poner limites sino también aprender a construir vínculos con suficiente profundidad como para atravesar juntos la incomodidad, la diferencia y los momentos difíciles sin que la primera respuesta sea : Desaparecer.

LORENA (TERAPIAS VIGO).