Blog de Terapias Vigo

Eventos, novedades, consejos espirituales... ¡y mucho más!

SIEMPRE HAY UNA RAZÓN POR LA QUE CONOCEMOS A ALGUIEN

Yo creo que siempre hay una razón por la cuál conocemos a alguien, y tengo una forma muy espiritual para entender los encuentros entre las personas.

Me cuesta entender que una persona llega a nuestra vida y no deje nada. Nose si llamarlo Dios, Universo, destino o simplemente vida pero muchas veces he sentido que hay personas que aparecen justo en momentos en los que algo dentro de mí necesitaba moverse.

Y es que a veces creemos que una persona ha llegado para quedarse y con el tiempo descubrimos que quizá llegó para empujarnos hacia un lugar al que nunca habríamos podido ir solos, a veces simplemente alguien aparece en tu vida para poder despertar una parte de ti que estaba dormida o para poder hacerte cuestionar la vida que estabas o te recuerda algo que habías olvidado de ti o te enseña otra forma de amar, o te obliga a aprender a poner límites y a cuidarte o te acompaña a sanar algo que otra persona rompió, o simplemente abre una puerta y después tú cruzas esa puerta y aparecen quizá otras personas , otros lugares, otras decisiones, otras versiones de ti porque crecemos y aprendemos a conocernos a nosotros mismos a través de los vínculos, porque muchas veces es en el encuentro con el otro donde aparecen partes de nosotros que en soledad quizás nunca habríamos podido conocer.

Y por supuesto pienso también que nosotros podemos ser esa persona en la vida de alguien , quizá apareciste para darle sentido a algo que en la vida de la otra persona todavía no lo tenía o quizá para poder acompañarla durante una etapa o quizá para acompañarla a confrontarla con algo que necesitaba mirar , y es que en la vida hay cosas cuyo sentido sólo aparecen cuando miras hacia atrás y quizás algunas nunca lleguemos a comprenderlas del todo, pero a mi me gusta confiar en que de una forma u otra cada encuentro nos transforma y que a veces una persona no llega para convertirse en nuestro destino sino que llega para cambiar la dirección del camino.

LORENA.