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Remedios naturales para la barriga hinchada

 

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Tener la «panza hinchada» es indicio de estrés y de mucha angustia.

En la barriga tenemos el chacra del plexo solar un chacra muy emocional que tiene mucho que ver con la ansiedad, la angustia, las preocupaciones, los nervios, etc.

Por lo general, a quienes sufren distensión abdominal, algo les molesta y no saben qué es. Muchos casos no tienen causa orgánica. Es lo que la persona no entiende en su vida, situaciones que no digiriere, no asimila.

Los dolores y la sensación de inflamación son recurrentes y, a veces, insoportables.

Hay quienes llaman al aparato digestivo «pequeño cerebro» por el complejísimo funcionamiento de todos sus procesos: para regularlos hay alrededor del tubo digestivo más neuronas que en toda la médula espinal.

A la intrínseca conexión entre el aparato digestivo y la estabilidad emocional la puede conocer cualquier persona por sus propios medios y por su propia experiencia. Pero, además, ha sido comprobada científicamente por una diversidad de estudios médicos.

Todo o casi todo lo que es procesado por el sistema nervioso central puede repercutir en la digestión, y las consecuencias son dolores, malestares, hinchazón, pesadez y tantos otros síntomas en los cuales es muy difícil establecer una causa puntual específica.


A este tipo de problemas, cuando no existe alguna causa orgánica diagnosticada por el médico y que requiera tratamiento (úlceras, tumores, infecciones, cálculos, etcétera), los médicos lo llaman genéricamente trastornos funcionales de la digestión. A la persona con trastornos funcionales, algo le molesta, pero no se sabe qué es.

El problema es que la situación se repite, aunque no siempre de la misma forma: cuando no siente «la panza hinchada», se siente molesta por los gases; o se siente pesada por su tránsito intestinal lento; o tiene «el estómago hecho un nudo».

La mayoría termina por no darle importancia: lo toma como un rasgo más de su carácter. Sin embargo, cerca de un cuarto de las consultas al gastroenterólogo, son actualmente por estos trastornos funcionales, a los cuales luego de realizar los estudios diagnósticos correspondientes, no se les encuentra una causa orgánica específica.

«La mayor parte de la gente sufre algún trastorno funcional del aparato digestivo», Y las más sensibles a este problema son, por lo general, las mujeres. Uno de los síntomas más frecuentes es el de «sentirse hinchadas».

Hinchazón, inflamación, distensión. La hinchazón puede ser una simple sensación subjetiva, es decir que puede no estar acompañada de un ensanchamiento real del abdomen.

Todos estos procesos y mecanismos pueden darse o no, acompañados de otros síntomas. Cada persona es un universo, en cuyas vísceras habitan además, trillones de bacterias diferentes que conforman la flora intestinal, cuyo equilibrio o desequilibrio también parece ser determinante para los trastornos funcionales.

El abdomen se puede inflamar, también, por otras causas como:

• Exceso de grasa

• Una mala combinación de alimentos

• Indigestión

• Intestino irritable

• Obstrucción intestinal parcial

• Quistes

• Parásitos intestinales

• Ansiedad

Gastritis

• Estreñimiento

• Infecciones intestinales

• Retención de líquidos

• Por la suspensión de anticonceptivos orales, los cuales producen retención de líquido, y al suspenderlos el cuerpo puede tardar un poco en reaccionar para volver a la normalidad.

Tratar cada uno de los malestares y padecimientos anteriores, sabemos, no es sólo una cuestión de estética, sino que hay que emplear, en cada una de ellas, una solución.

Si bien un vientre de gimnasio podría ocultar el síntoma poco estético de la inflamación del vientre, para quienes no pueden es cuestión de tomar ciertas alternativas para ayudar a desinflamarlo.

Cuando la inflamación del vientre se debe a enfermedades más severas como la gastritis, los quistes, el intestino irritable o la retención de líquidos, es recomendable acudir con un especialista para que de la solución más acertada dependiendo de la persona, y ayude a erradicar el malestar. Sin embargo, como se dijo antes, el vientre inflamado no es en realidad una enfermedad, y puede ayudarse uno con varios remedios naturales para desinflamarlo.

Aquí te damos unos remedios naturales y muy efectivos para ayudar a desinflamarlo mientras lo consultas con tu médico.

Si no sabes cual es la infusión que debes elegir, busca la infusión general.

 

Remedios naturales para desinflamar el vientre:

* Infusión número 1 (para la indigestión, el empacho, los gases y la acidez):

anís verde, hierba Luisa e hinojo
Mezcla las hierbas en partes iguales y agrégalas sobre un poco de agua hirviendo. Apaga el fuego, tápalo y déjalo reposar unos minutos.

 

* Infusión número 2 (para periodo menstrual): laurel y canela

Preparación: mezcla 1 Litro de agua, 5 hojas de laurel y 1 raja de canela. Hierve el agua, luego agrega las hierbas por 3 minutos, apaga y deja reposar con la tapa encima hasta que tenga una temperatura que puedas beber. Bebe con un poco de miel lo más caliente que puedas.

 

* Infusión número tres (dolor de estómago, gases, empacho, gastritis):  manzanilla con anís

Procedimiento: Pon a hervir el agua, y agrega las hierbas. Deja hervir tres minutos y luego apaga y deja reposar.


Remedios naturales para algunos problemas que causan inflamación abdominal:

1. Para prevenir los parásitos o ayudar a desparasitar el cuerpo, toma un diente de ajo en ayunas todos los días, descansando uno o dos a la semana. Esto debes hacerlo en ayunas y evitar ingerir cualquier alimento durante la hora siguiente. Este remedio sirve, además, para ayudar a depurar el cuerpo, la sangre y evitar infecciones.

2. Si el ajo no te gusta, prueba a hacerte una infusión con epazote. Hierve media taza de epazote en dos vasos de agua. Deja reposar 10 minutos con la olla tapada, luego cuela y bebe el agua.

3. Evita mezclar las frutas con cualquier otro alimento. esto evita empachos y una digestión difícil.

4. Baja el consumo de azúcar refinada lo más que puedas (refrescos, galletas, panes refinados, productos enlatados, caramelos, etcétera). El azúcar refinada y sus derivados producen muchos empachos y promueven una mala digestión, además de que ayuda a la proliferación de bacterias en los intestinos.

5. Si tiendes a estar tenso y ansioso muy a menudo, busca alguna actividad que te relaje como el yoga, reiki, el tai-chi o la natación. El estrés y el nerviosismo promueven una mala asimilación de nutrientes, y hacen que tu estómago se inflame.

6. No te olvides de hacer ejercicio: el ejercicio abdominal no sólo fortalece los músculos, sino que ayuda a movilizar órganos internos como el hígado, los riñones y hasta los intestinos, ayudándote a que elimines mejor los desechos del organismo, a que asimiles mejor los alimentos y a que la sangre circule vigorosamente por toda esta zona

7. Recibir terapias de Reiki te ayuda a controlar la ansiedad, estar mas relajada, eliminar mas líquidos, etc.

8. Beber 2 litros de agua a diario

9. Masticar la comida muy lentamente

10. Apretar contrayendo la barriga todo lo que podamos hacia dentro, estando sentados, al caminar, etc.

11. Subir escaleras frecuentemente

12. Beber infusiones de manzanilla con anís detrás de cada comida.