Oscar Wilde decía:
«Si pasas tiempo con los animales corres el riesgo de volverte una mejor persona».
Cada vez pienso mas en lo bonito que sería aprender un poco más sobre el amor a través de los animalitos porque:
Los animales no hablan pero enseñan.
Los animales no juzgan pero acompañan.
Los animales no prometen pero están a tu lado.
Y en un mundo que corre sin frenos los animales nos enseñan a detenernos, a sentir, a mirar con el corazón y a ser mas humanos.
Su compañía puede ayudarnos a sentirnos un poquito mas seguros, y cuando hemos aprendido a relacionarnos desde el miedo o desde la desconfianza su experiencia puede convertirse en una experiencia profundamente sanadora porque ellos nos recuerdan que el amor también se expresa a través de la presencia, del cuidado, de la gratitud, de la lealtad, de la paciencia, de la ternura y quiza ser mas humanos también tenga que ver con aprender amar como ellos.










