Blog de Terapias Vigo

Eventos, novedades, consejos espirituales... ¡y mucho más!

HAY COSAS QUE NO NACEN DE LA FUERZA, SINO DE LA COHERENCIA

Un colibrí no tiene que anhelar el cielo porque el impulso de volar ya vive dentro de él.

Un Delfín no tiene que convencerse de que puede nadar en el océano porque el hecho de nadar ya forma parte de su naturaleza.

Una semilla no tiene que recordarse cada mañana que algún día será un hermoso manzano porque aquella sabiduría que están llamados a expresar ya habita en ellos desde el principio, y quizá los seres humanos no seamos tan diferentes, y es que vivimos buscando respuestas fuera constantemente preguntándonos:

¿Quiénes deberíamos ser? , ¿ hacia dónde deberíamos ir ? y mientras tanto olvidamos que existe una inteligencia silenciosa en nuestro interior que actúa en cada instante, una especie de brújula profunda, una sabiduría antigua que sabe cuándo es el momento de avanzar, cuándo de esperar y cuándo de echar raíces y cuando extender las alas para poder volar.

El problema es que el ruido de todo condicionamiento social suele ser mucho más fuerte que esa vocecita interior que esa sabiduría con la que todos contamos, por las expectativas, la comparación, el miedo, la necesidad de encajar y poco a poco dejamos de escucharnos entonces es ahí justo cuando empezamos a juzgarnos por nuestra capacidad para prosperar en lugares donde nunca podríamos florecer, por ejemplo un delfín intentando vivir en la tierra, como un colibrí tratando de respirar bajo el agua, como una semilla de manzana atrapada en el cemento y ninguno de ellos sería un fracaso simplemente estarían lejos de aquello para lo que fueron diseñados en un principio , por eso muchas veces no nos sentimos perdidos porque nos falte capacidad sino porque nos hemos alejado completamente de nuestra verdadera naturaleza porque toda forma de vida prospera cuando existe coherencia entre lo que es y el lugar desde el que vive, y quizá por eso tantas personas pasan su vida buscando su propósito fuera de sí mismas intentando florecer en lugares que no les pertenecen , que no forman parte de su diseño inicial , por eso quizá crecer tenga menos que ver con convertirnos en alguien nuevo y más con recordar la sabiduría que ya vive dentro de nosotros, esa parte que ya sabe la que no necesita que le enseñemos quien es, la que solo espera las condiciones adecuadas para poder expresarse, y quizá el propósito no sea convertirse en alguien diferente sino que quizá el propósito sea recordar quién eres y permitir que eso encuentre su cauce.

Quizá el problema es que hemos aprendido a mirar nuestra vida como si fuera un examen que hubiera que aprobar. 

Como si tuviéramos que esforzarnos constantemente para convertirnos en algo distinto de lo que ya somos. Y entonces confundimos la dificultad con el fracaso.

Un pez fuera del agua no es defectuoso.

Un Pájaro en el fondo del Mar no ha perdido su Don.

Y una semilla enterrada en el asfalto no ha dejado de contener un bosque entero.

Simplemente están en el entorno equivocado, por eso hay cosas que no nacen de la fuerza, sino de la coherencia.

Tal vez aquello que buscas no sea algo que tengas que construir desde cero, tal vez sea algo que siempre estuvo ahí esperando que dejaras de luchar contra tu propia naturaleza para empezar simplemente a habitarla.

LORENA (TERAPIAS VIGO).