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Cómo ser feliz, según el hombre más feliz del mundo

La felicidad es un estado de bienestar que perseguimos todos los seres humanos

Este monje ha dedicado gran parte de su vida a reflexionar sobre la condición del ser humano (Matthieu Richard. org)

Matthieu Richard es un monje budista que ha sido calificado por la comunidad científica como “el hombre más feliz del mundo”. Y si bien no es que exista algo que permita medir que el realmente sea este hombre, especialistas en neurología lo llaman así debido a en una ocasión usaron su cerebro para medir los efectos positivos de la meditación y encontraron que la zona de su cerebro asociada a la sensación de bienestar se encontraba inusualmente activa.

Pero más allá de la meditación este hombre ha dedicado su vida a aprender sobre lo que nos hace felices o tristes, según sea el caso.

Algunos de estos principios se encuentran reflejados en uno de sus libros, Memorias de un monje budista, donde narra las lecciones que ha aprendido de los maestros espirituales que han marcado su ruta hacia el bienestar y el alejamiento del egoísmo a favor del amor incondicional.

Estas son algunas de las lecciones que él ha aprendido y que ha compartido sobre su experiencia en busca de la felicidad y que podemos aplicar a nuestra vida:

-Cultivar la sabiduría y la bondad: de acuerdo con el monje además de invertir tiempo de habilidades productivas también sería importante invertir en adquirir este bien que es el más importante pero menos valorado, la sabidora.

Además, la practicar nuestros actos de bondad también hacer que dejemos de estar centrados en nosotros y en nuestro propio dolor y nos demos cuenta de que hay muchas personas pasando cosas aún mas difíciles.

-Decir no a la búsqueda de la felicidad egoísta: perseguir una felicidad basada en tener todo lo que siempre soñé siempre llevará a la tristeza pues, de nuevo, es una felicidad individual y no colectiva.

“El altruismo es la única manera de realizar simultáneamente el bien de los demás y el nuestro propio”, ha comentado en entrevistas.

-Respeta y cuidar al medio ambiente: Aunque parezca que no tiene nada que ver con nuestra felicidad el monje asegura que el gran reto de este siglo será la devastación provocada por la naturaleza como consecuencia del cambio climático por lo que debemos empezar a hacernos consientes de que cuidar la naturaleza es una forma de asegurar nuestra propia existencia y bienestar.

-Practicar el desapego: Para Ricard, el no apego no consiste en privarse de todo lo bueno que existe sino en que este no sea el objetivo principal de nuestra vida.

“Con frecuencia tenemos una especie de dependencia de las causas del sufrimiento pero el desapego es la libertad interior”, señala en su libro. En este sentido, el filántropo explica que atarnos a las cosas, a las personas o a ciertas circunstancias es lo que más causa dolor, por lo que es importante no atarnos a nada y aprender que todo es pasajero.

Quién es Matthieu Ricard, considerado el hombre más feliz del mundo

Originario de Aix-les-Bains, Francia, en el año 1946, Matthieu tenía 21 años cuando experimentó una transformación durante un viaje a la India. El narra que vivió un antes y después el 12 de junio de 1967 día en que conoció a Kangyur Rinpoche, su primer gran mentor espiritual.

Este encuentro fue tan impactante para él que decidió abandonar su vida confortable, su educación y un futuro predecible para adentrarse en un mundo desconocido de contemplación, meditación, oración, renuncia y felicidad.

El monje budista Matthieu Ricard nació en FranciaEl monje budista Matthieu Ricard nació en Francia

Este fue el inicio de un periplo que lo transformaría en uno de los monjes budistas más destacados internacionalmente, encarnando el ideal de un monje “nómada” en el sentido más puro: Con India solo como el comienzo, su travesía espiritual lo llevó a recorrer Bután, Nepal y Tíbet. Matthieu vive desapegado de lo material y los lazos terrenales, en una búsqueda constante por entender los misterios fundamentales de la vida.

Por su labor humanitaria en favor de la supervivencia de la cultura tibetana, fue nombrado Caballero de la Orden Nacional del Mérito por el Presidente François Mitterrand.

Todos títulos elevados que él recibe como un regalo, pero que no lo halagan.